No fue fácil acostumbrarnos al ruido, la suciedad, la contaminacion, el caos urbano de la ciudad de Ho Chi Minh, y creo que nunca lo hicimos, y por mas que intentamos aprender el idioma, conocer a gente, vivir no como turistas sino como saigoneses,

Claro que hubieron excepciones y conocimos a vietnamitas maravillosos como Hoa (en la foto), nuestra profesora de vietnamita y fuente de información politica, cultural y social, que nos trató como si fueramos familia y nos abrió su mundo, dejándonos conocer un lado de la historia que no es la que nos llega a occidente. O Mr. The, nuestro taxista amigo, que con sus 60 años es un sobreviviente y testigo de los vertiginosos cambios que ha sufrido su pais, y que en su inglés acelerado nos explicaba historias dificiles de entender e imaginar, al tiempo que dominaba el caótico tráfico de Ho Chi Minh city.
Por otro lado, laboralmente hablando, nos asomamos a la vorágine del mercado asiático, y para los 2 este año significó un salto importante en nuestras carreras, tanto Tomás como manager de un proyecto en Camboya, viajando cada 2 semanas, organizando a gentes tan distintas en un idioma extraño, en fin. Y para mi, en la mejor pega que me pude haber conseguido jamás, cantando 5 noches a la semana, con un buen sueldo y un ambiente de lujo, descubriendo todo el mundillo de los músicos de hoteles 5 estrellas, y adquiriendo un training musical nunca antes visto...
Realmante fue un año inolvidable, y de todas maneras el que más he viajado, aprendido del mundo y abierto los ojos a la inmensa diversidad de seres humanos que poblamos el planeta.
1 comment:
Amiga, solo estoy acordandome mucho de ti y vistando tu blog a cada rato para ver si ya llegaste a Japon y si ya puedo tener noticias tuyas, pero me pongo a pensar y creo que todavía sigues en viaje! pobrecita!
Mucho animo y esperemos que este tiempo en japon sea mil veces mejor que el vivido en Vietnam. Te quiero!!!!!!!!
Besos, Yayo
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